Visita a Cartagena

Cartagena es una de las ciudades españolas con una historia más rica. Ya estaba ocupada por los iberos cuando los fenicios llegaron a sus costas, denominándola Qart Hadasht (Ciudad Nueva). Durante mucho tiempo, compartió nombre con la que ahora conocemos como Cartago, en Túnez. Los romanos la nombraron Cartago Nova y los árabes Qartayannat al-Halfa. Finalmente se quedó con Cartagena. Ya estos datos deberían ser suficientes para querer preparar una visita a Cartagena.

El cerro del Molinete tiene mucha vegetación y, en primavera, muchas flores

Cerro del Molinete

A esta rica historia antigua, se le une que fue durante muchos años el mayor puerto mediterráneo de España. Durante la revolución cantonal de finales del siglo XIX, fue la única ciudad que pudo mantener un cantón independiente y con moneda propia durante un año entero. Durante la Guerra Civil, también fue la última ciudad republicana en caer en manos del ejército sublevado.

En fin, no quiero aburriros contando toda la historia de Cartagena, pero me parecía una introducción mínima para poder entender el atractivo de esta ciudad de la Región de Murcia.

Busto en el Museo del Teatro Romano

Busto en el Museo del Teatro Romano

Viviendo en Murcia había visitado la ciudad varias veces de paseo o a comer. Sin embargo, hasta hace poco nunca me había propuesto una visita turística de la ciudad. Y es que desde que volví de China me he planteado empezar a conocer mejor los alrededores.

Cartagena es un lugar perfecto para pasar una mañana o un día entero e incluirlo en cualquier ruta que abarque Murcia o Alicante ya que se encuentra muy cerca de ambos. También es una escapada perfecta desde la playa si estás veraneando por la zona.

Puerto de Cartagena

Puerto de Cartagena

La ruta

Uno de los mejores sitios para comenzar la visita a Cartagena es aparcando en el puerto. La mayor parte de las visitas os quedarán cerca y, además será una vista que os cautivará desde el primer instante. Es el cuarto mayor puerto comercial de España y, además es base militar y cuenta con unos maravillosos astilleros. Por ello, si os gustan los barcos, la gran variedad de navíos de todo tipo será un gran plus de la visita.

Vistas sobre el Puerto de Cartagena

Vistas sobre el Puerto de Cartagena

En esta última visita, medio puerto estaba ocupado por un crucero, aunque el barco más interesante fue el yate de 450 millones de euros de un empresario ruso, que estaba allí amarrado.

A lo lago del puerto, encontramos la Muralla del Mar, que protegía la ciudad de cualquier ataque desde el mar. Siguiendo el paseo hacia el oeste nos encontramos los edificios de la Autoridad Potuaria y las Aduanas. Ambos datan de principios del siglo XX, uno de los momentos de mayor esplendor del puerto.

Ayuntamiento de Cartagena desde la plaza de los Héroes de Cavite

Ayuntamiento de Cartagena desde la plaza de los Héroes de Cavite

Junto a estos edificios, al otro lado de la plaza de los Héroes de Cavite, se encuentra uno de mis edificios favoritos de Cartagena. Se trata del Ayuntamiento de la ciudad, otro edificio modernista de principios del siglo pasado. Lo restauraron hace apenas 10 años, por lo que ahora se encuentra en perfecto estado. Se puede visitar por dentro por 1€, aunque mi parte favorita sigue siendo la fachada. Especialmente por la mañana, con el sol de frente.

Consistorio de Cartagena

Consistorio de Cartagena

Calle Mayor

En la plaza del Ayuntamiento comienza la Calle Mayor, a lo largo de la cual fuimos encontrando otros preciosos ejemplos de arquitectura local. En los primeros 200 metros de calle se encuentran el Casino de Cartagena, la preciosa fachada de la Casa Cervantes y la Casa Llagostera. Esta última, se encuentra ahora en reparación, por lo que la vimos completamente cubierta de andamios.

A la altura de la Plaza de San Sebastián, encontramos otros edificios históricos dignos de visitar, como el Gran Hotel y el Palacio Pedreño. Pero, si bien es cierto que es muy agradable pasear por estas calles, uno de los grandes atractivos de Cartagena son sus restos históricos, y ya había llegado el momento de acercarnos a visitarlos.

Casa Cervantes, en la calle Mayor

Casa Cervantes, en la calle Mayor

Los primeros restos romanos los encontramos en la parte alta de la Plaza de San Sebastián. Allí quedan los restos de una columnata romana que, pese a quedar ahora lejos del mar, en su momento formaban parte del puerto. En los últimos siglos se ha ido ganando mucho terreno al mar, por lo que, aunque muchos monumentos antiguos quedaban en las orillas el Meditarráneo, ahora están a varios cientos de metros de la costa.

Gran Hotel de Cartagena

Gran Hotel de Cartagena

El foro y la plaza de San Francisco

Esta columnata no es demasiado representativa, pero es un buen aperitivo para lo que viene después. El antiguo foro romano se encuentra a los pies del Cerro del Molinete. Sus restos se pueden visitar por 5€, aunque si vais a visitar varios monumentos, merece la pena comprar la entrada conjunta de 12€. Se tratan de los cimientos de varias de las antiguas construcciones del foro y algunas de sus paredes aún conservan los frescos con los que estaban decoradas hace 2000 años. Estoy acostumbrado a ver mosaicos en los suelos, pero en pocos sitios encontré frescos en tan buen estado, por lo que me pareció que la visita merecía la pena.

Frescos en las ruinas del foro romano

Frescos en las ruinas del foro romano

Tras salir del foro, subimos al cerro del Molinete. Este también cuenta con algunas ruinas, aunque lo mejor que ofrece son las vistas sobre toda la ciudad y el puerto.

En la Plaza de San Francisco no pudimos resistirnos a hacer un alto para disfrutar del buen ambiente de la ciudad. Nuestra visita coincidía con la fiesta de la Cruz de Mayo, cuando la ciudad se decora con cruces de flores y los cartageneros se atavían con el traje tradicional. Aunque en este caso, con la abundancia de lunares y flores, me sentí transportado a la feria de Abril.

Plaza de San Francisco

Plaza de San Francisco

Murallas Púnicas y Castillo de la Concepción

Seguimos por la Calle Duque hasta las Murallas Púnicas, los restos más antiguos de la ciudad. El museo es de pago, pero gran parte de la muralla se puede ver desde fuera, incluidos algunos de los artículos decorativos que han incluido.

Desde allí nos dirigimos hacia dos de las visitas más interesantes de la ciudad. Primero, subimos hacia la plaza de toros, construida sobre el antiguo anfiteatro romano, del que ya no se puede ver nada. La plaza se encuentra abandonada y en ruinas, dándole un aire realmente interesante, como si quisiera imitar a los antiguos monumentos que la rodean.

Parroquia Sagrado Corazón De Jesús, en la calle Duque

Parroquia Sagrado Corazón De Jesús, en la calle Duque

Frente a la plaza de toros se encuentra el Castillo de la Concepción, otro mirador perfecto sobre la ciudad, el campo de Cartagena y el puerto. Desde allí arriba encontramos las mejores vistas sobre el Teatro Romano, el monumento más importante de la ciudad.

Teatro romano y puerto desde el castillo de la Concepción

Teatro romano y puerto desde el castillo de la Concepción

Teatro romano

Bajando desde el castillo, se puede rodear todo el teatro por fuera, observando tanto las gradas como el escenario. El teatro se encuentra anexo a los restos de la catedral antigua, cuyas ruinas se encuentran en bastante buen estado. Pese a que desde fuera se ve muy bien el teatro, aprovechamos la entrada combinada que habíamos comprado para visitar el museo. La entrada se encuentra frente al Ayuntamiento (algo poco intuitivo, ya que se encuentra a 150 metros del propio teatro).

Lo mejor de esta visita, aparte de poder conocer un poco mejor la historia de la ciudad a través de las piezas del museo, es poder pasear por las gradas del teatro romano. Una vez dentro se tiene una mejor idea del gran tamaño del mismo y de la gran cantidad de gente que podía albergar. No olvidemos que Cartago Nova fue una ciudad de gran importancia en el antiguo Imperio.

Teatro Romano de Cartagena

Teatro Romano de Cartagena

El resto del día lo pasamos disfrutando de la maravillosa gastronomía cartagenera y del buen ambiente de la ciudad. Habiendo tantos sitios donde comer, no me atrevería a señalar ningún restaurante concreto, pero sí que hay cosas que no os podéis perder. Para mí, los platos estrella son el pulpo roquero (o a la cartagenera), las marineras (unas rosquillas con ensaladilla rusa y anchoa) y los salazones, que siguen tradiciones que se remontan a la época romana. Además, cualquier producto de la huerta regional es siempre un acierto.

Teatro Romano de Cartagena

Teatro Romano de Cartagena, con la Catedral Antigua al fondo

Pero hay más

Aparte de la ruta que hicimos, Cartagena aún tiene mucho que ofrecer. Dada la gran historia militar de la ciudad, son numerosos los fuertes, castillos y búnkeres con los que cuenta la ciudad. Algunos de ellos, como el Fuerte de Navidad o el Museo-Refugio de la Guerra Civil, a los que había ido en otras visitas, son muy recomendables para comprender mejor la historia moderna de la ciudad. En el Museo Naval encontraréis el submarino de Peral de 1886, que fue el primer submarino militar de la historia.

Una de las numerosas cruces de flores colocadas en la ciudad por la fiesta de la Cruz de Mayo

Una de las numerosas cruces de flores colocadas en la ciudad por la fiesta de la Cruz de Mayo

Además, en los alrededores, podréis visitar los parques regionales de Calnegre y Calblanque, el Mar Menor, la Manga y las playas de Mazarrón, que se encuentran entre las preferidas de los murcianos que quieren escapar de la caló. También quedan cerca ciudades como Murcia, Lorca y Orihuela.

 

Mapa

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