Las mejores excursiones desde Fez

Fez es una de las ciudades más bonitas de Marruecos. Además, gracias a su localización en el centro del país, es la base perfecta para conocer otras ciudades. Por ello, aprovechamos que teníamos varios días aquí para hacer varias excursiones desde Fez.

Vistas de Chefchaouen desde la carretera de entrada

Vistas de Chefchaouen desde la carretera de entrada

Las opciones son muchas, incluyendo ciudades, pueblos, zonas naturales, el desierto y hasta bosques llenos de monos.

Igualmente, encontraréis muchas formas de disfrutar de las distintas visitas. Se pueden contratar por internet, aunque encontraréis muchas agencias de turismo alrededor de la puerta Bab Boujeloud. Además, todos los riad y muchos hoteles os podrán ayudar a contratar conductores y visitas. Otra opción, por la que optamos nosotros, es hacerlo por vuestra cuenta, en coche alquilado.

Vistas de Fez desde las tumbas Merínidas

Vistas de Fez desde las tumbas Merínidas

Aquí os comentaré mis cuatro visitas favoritas en los alrededores de Fez. Para no cargar demasiado el artículo, desarrollaré más cada excursión en artículos aparte.

Chefchaouen

Encontraréis el nombre como Chauen, Xauen o Chefchauen (incluso en Google Maps aparece misteriosamente como El Aaiún). Para mí, fue la excursión desde Fez más bonita de toda la semana.

Calles de Chefchaouen

Calles de Chefchaouen

Chefchauen es un bonito pueblo completamente pintado de azul. Con orígenes en los moriscos expulsados de España en el siglo XVII, tiene similitudes a los pueblos andaluces. Las fachadas están completamente encaladas, pero con distintos tonos azulados que hacen de Chefchauen un lugar único.

Es el lugar perfecto para dejarse llevar y explorar cada rincón. En algunos rincones, los azules son tan intensos que, mirando al cielo, pareciera que este estuviese nublado. Era un efecto muy curioso.

Calles de Chefchaouen

Calles de Chefchaouen, ningún rincón se escapa del encalado azul

El trayecto en coche lleva unas tres horas desde el centro de Fez, por lo que esta excursión implica un total de 6 horas por carreteras nacionales. La mayor parte del camino, el camino está en muy buen estado, aunque a ratos encontraréis zonas con baches.

De todas maneras, es una visita que merece la pena.

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Rincón de Chefchaouen

Rincón de Chefchaouen

Rabat

Para mí, fue la gran sorpresa del viaje. Rabat es la capital de Marruecos, pero apenas es conocida entre los turistas. Siempre se oye hablar de Marrakech, Tánger y Fez; e incluso de Casablanca. Pero apenas había oído nada sobre Rabat.

Es por ello que tampoco esperábamos ninguna maravilla de la ciudad. Pero nos dimos cuenta del error cuando, conforme llegábamos al aparcamiento elegido, cerca de la kasbah, descubrimos que la antigua fortaleza parecía ser muy bonita.

Vistas de la Kasbah de Rabat desde el Malecón

Vistas de la Kasbah de Rabat desde el Malecón

Y la verdad es que Rabat lo ofrece todo. Es una ciudad muy cuidada y limpia. Las murallas de la kasbah están en muy buen estado, y las casas azules y blancas del centro tienen un encanto único. También tiene dos buenas playas, pequeñas barcas pesqueras y un agradable paseo a lo largo del río. Cerca, encontramos el zoco más agradable de Marruecos, con calles más amplias de lo normal, bonitas tiendas y muchas zonas cubiertas.

Puerta de los Oudayas

Puerta de los Oudayas

Desde el punto de vista monumental, también ofrece la torre de Hassan y el mausoleo de Mohammed V. Aquella, a semejanza de la torre Koutoubia de Marrakech, está rodeada por los restos de la mezquita de la que en el pasado formó parte.

Finalmente visitamos, casi por casualidad, la necrópolis de Chellah. Este recinto amurallado a 15 minutos del centro de la ciudad, contiene los restos de una antigua ciudad romana, sobre la cual los primeros musulmanes que llegaron al país edificaron una fortaleza. Hoy en día, tras pasar por la imponente puerta principal, nos encontramos con un conglomerado de ruinas de termas y templos romanos y restos de mezquitas y otras construcciones bereberes y árabes. Y todo ello, coronado por decenas de nidos de cigüeñas.

Minarete de Chellah

Minarete de Chellah

Aparte, Rabat cuenta con una agradable zona de avenidas y bulevares construidos por los franceses en tiempos coloniales. La verdad es que un día de visita se me hizo corto.

Rabat se encuentra a 200 kilómetros de Fez y se tardan aproximadamente dos horas de medina a medina por la autopista.

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Meknes, Volubilis y Moulay Idriss

Esta excursión lo tiene todo: una ciudad imperial, ruinas romanas y la ciudad santa de Marruecos. Además, todo se encuentra bastante cerca de Fez.

Puerta de Bab Mansour

Puerta Bab Mansour de Meknes

Meknes

La visita más larga de la excursión será la de la ciudad de Meknes (o Mequínez). Esta fue capital imperial durante los siglos XVII y XVIII y aún quedan restos de su pasado esplendor. A un lado de la plaza Lahdim se encuentra la puerta Bab Mansour, la más grande (y bonita ) de Marruecos. Cruzando la muralla se encuentran los restos de la antigua capital.

Vistas de Meknes

Vistas de Meknes desde la terraza

Al otro lado de la plaza, encontraréis los zocos y las calles más bonitas de la medina, en las cuales merece la pena perderse. También allí se encuentran los más bonitos riads y la madrasa Bou Inania, una de las pocas abiertas al turismo.

La propia plaza Lahdim merece una visita detenida. A semejanza de Jamaa el Fna de Marrakech, en la plaza principal de Meknes encontraréis vendedores de artesanía, encantadores de serpientes y todo tipo de actividad comercial. Tampoco es mal lugar para tomarse un café.

madrasa Bou Inania

Patio de la madrasa Bou Inania

Volubilis

Las ruinas de Volubilis se encuentran a apenas 40 minutos de Meknes. Son un muy buen sitio para pasar un par de horas, dejándose llevar por la historia y disfrutar de unos de los restos mejor conservados de la presencia romana en el Norte de África.

Ruinas de Volubilis

Ruinas de Volubilis

En mi opinión, lo más interesante de la zona arqueológica es lo bien conservados que se encuentran muchos de sus mosaicos y varios edificios. Aún se puede entender perfectamente el plano de la ciudad, distinguiéndose los distintos barrios que la conformaban. Además, el paraje que rodean los restos son muy agradables, incluyendo las vistas sobre la cercana Moulay Idriss.

Vistas de Moulay Idriss desde Volubilis

Vistas de Moulay Idriss desde Volubilis

Moulay Idriss

Esto nos lleva a la última parada de la visita. La única ciudad santa de Marruecos, Moulay Idriss, recibe el nombre del emperador que fundó la dinastía Idrisí, que controló gran parte del Magreb durante los siglos VIII y IX.

La mejor parte del pueblo son tanto la vista de sus casas blancas cubriendo las dos colinas de la ciudad, como perderse por sus callejuelas. Por desgracia no se puede entrar al mausoleo de Moulay Idriss, al ser un lugar sagrado musulmán.

Callejuelas de Moulay Idriss

Callejuelas de Moulay Idriss

De Fez a Meknés se puede ir tanto por carretera nacional (1h y cuarto) como por autopista (50 minutos); de Meknés a Volubilis y Moulay Idriss solo se puede ir por carretera nacional (unos 40 minutos). En ambos casos, los caminos están en muy buen estado.

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Atlas Medio

La dejo para el final porque las he ordenado de más a menos interesante. No fue una mala visita, pero se podría considerar que fue la más de relleno de todas. Es decir, que si os faltan días, no contéis con esta.

La excursión típica empieza por el pueblo bereber de Imou Kandar, donde aún quedan casas trogloditas; la segunda parada fue el lago de Aoua, el cual se encuentra prácticamente seco desde hace tres años; Ifrane, un pueblo que hace de base para esquiadores, es la tercera parada. Después, una breve parada en el bosque de cedros que se encuentra camino a Azrou. La última parada que se suele incluir en el itinerario es Azrou, un pueblo bereber del que destaca su zoco.

Casas alpinas de Ifrane

Casas alpinas de Ifrane

Nosotros, además, incluimos algunas pequeñas paradas para disfrutar de las vistas y las cataratas de Ain Vittel, cerca de Ifrane. Esta última parada y el bosque de cedros, con su gran árbol Gouraud y la gran abundancia de monos fueron los más interesante del día. Ifrane, con sus casas invernales y su semejanza a cualquier pueblo alpino, también mereció la pena.

Mono del bosque de cedros

Mono del bosque de cedros

Por lo demás, como comenté, esta sería la visita menos interesante de todas. Chefchaouen y Rabat me parecen imprescindibles; y Meknés y Volubilis, muy recomendables.

Aparte, hay otras excursiones que se pueden realizar desde Fez, como Merzouga. En general sería recomendable dedicarle al menos dos días completos, por lo que las dejamos para una futura visita con más tiempo.

Paisaje alrededor de las cataratas de Ain Vittel

Paisaje alrededor de las cataratas de Ain Vittel

Espero que os hayan gustado estas propuestas. Si conocéis otras opciones o queréis proponer algún otro destino, ¡no dudéis en contármelo!

Mapa

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  1. Yo solo conozco Fez y el bosque de los cedros y Merzouga, de un.viaje de aventura que hice por Marruecos en 4×4, desde luego me sorprendió y me fascinó, lo variado del paisaje, en el Atlas estábamos recorriendo caminos nevados y habia pueblos que recordaban a Suiza y en el desierto, la gran duna y los oasis, un pais muy interesante al que seguro que volveré