Parque nacional Yala

El día anterior ya había visitado el parque nacional Bundala, el cual había sido una sorpresa muy agradable. Como ya os conté, organicé la visita con la ayuda de Srimal y todo salió a la perfección. Sin embargo, para la visita al parque nacional Yala, no tenía vehículos disponibles y tuve que buscar otras opciones. Hasta ahora, todo el viaje a Sri Lanka estaba siendo bastante improvisado y había salido bien. 

En Tissa (como todos llaman a Tissamaharama), encontré varias agencias que ofrecían la visita, pero la mejor opción me la ofrecieron en el hotel. Os aconsejo que miréis bien las opciones, ya que muchas ofertas esconden letra pequeña. Muchas agencias cargan los jeeps con demasiados visitantes y otras empiezan las visitas muy tarde.

Elefante protegiéndose del calor con arena

Elefante protegiéndose del calor con arena

Malas eslecciones

Escogí el tour que me ofrecieron en el hotel porque empezaba media hora antes que los demás. Así podría disfrutar de un rato de visita con menos turistas. Además, el precio era parecido al de las demás ofertas, 8000 rupias por una visita larga (de 4:30 a medio día).

Sin embargo, no salió especialmente bien. En principio venían a por mi a las 4:30, pero nadie vino a por mi. Tras localizar al encargado del hotel, que llevaba una cogorza del diez, me confirmó que se habían olvidado de venir a por mí. Por suerte, pudo solucionarlo y un conductor vino a recogerme a las 5:10 de la mañana.

Un pavo real se recorta contra el cielo del amanecer en Yala

Un pavo real se recorta contra el cielo del amanecer en Yala

Cierto que entramos casi los últimos, pero aún estaba saliendo el sol, por lo que no supuso demasiado trastorno. Y, de nuevo, ¡volvía a ir solo!

La visita

A diferencia de Bundala, en Yala me acompañaban un conductor y un guía. Sin embargo, pronto vi que la experiencia iba a ser muy distinta. En Bundala disfruté de la tranquilidad de ser casi el único visitante, la fauna abundaba y mi conductor era un magnífico avistador que me avisaba de animales que no hubiese podido ver sin su ayuda.

Búfalo de agua disfrutando de un baño

Búfalo de agua disfrutando de un baño

En Yala, sin embargo, a ratos había atascos de vehículos, muchos perseguían de manera agresiva a los animales avistados y no había tanta cantidad de animales. Durante la primera hora de recorrido apenas vi búfalos de agua y jabalíes.

La primera parada fue frente a la playa, donde hay una placa conmemorativa del tsunami que arrasó la costa de la isla en 2004. Allí me comentaron que si bien muchas personas murieron, la mayor parte de la fauna pudo huir a tiempo.

Lo que más me gustó del parque nacional Yala durante toda la visita fueron los paisajes. Es, en general, más verde que el vecino Bundala, y más variado. Desde la costa se pueden observar las Rocas Elefante, visibles desde casi todo el parque.

Las mangostas abundan en Sri lanka

Las mangostas abundan en Sri lanka

El incidente con el elefante

Tras la playa, empezamos a ver los primeros elefantes. Ciertamente en este parque abundan y no dejamos de verlos en toda la visita. El elefante asiático es más pequeño que el africano y muy pocos ejemplares tienen colmillos. Sin embargo, una de las anécdotas del día la protagonizó precisamente un ejemplar con colmillos.

Este elefante dentado fue el causante de los destrozos en el jeep

Este elefante dentado fue el causante de los destrozos en el jeep

Parece ser que no se sentía muy cómodo con tanto visitante y decidió embestir a uno de los jeep. Lo inutilizó completamente. A mi conductor le gustaba la emoción así que decidió acercarse bastante al bonito elefante, con lo que pude sacar fotos geniales. El riesgo mereció la pena y fue uno de los mejores puntos del día.

A lo largo de la visita, encontramos unas simas donde muchos animales sufren accidentes y mueren, por lo que se encuentran muchos restos de búfalos y otros mamíferos.

Fosa con restos de varios animales

Fosa con restos de varios animales

Acortando la visita

Hasta ahora, la visita se había centrado en el Bloque I, el más concurrido. El tour que había contratado incluía la visita de Yala Este. Pero, parece ser que el dueño del hotel, al ayudarme a conseguir un nuevo conductor, olvidó confirmar este dato. Por ello, finalmente la visita acabó antes de las 10 y me quedé solo en la zona más cercana a la entrada.

Idílico paisaje con ciervos y pavos reales, una estampa común en Yala

Idílico paisaje con ciervos y pavos reales, una estampa común en Yala

Como veía que esta nueva visita no me estaba aportando tanto como la anterior, no intenté alargarla, aunque eso me supuso no poder avistar ningún leopardo. Aparte de por la abundancia de elefantes, Yala cuenta con la mayor concentración de leopardos del mundo. Y ese es uno de sus mayores atractivos.

Tras refrescarse, el elefante se alejó tranquilamente de nosotros

Tras refrescarse, el elefante se alejó tranquilamente de nosotros

Por ello, aunque resulte más costoso, es aconsejable tomar una visita con pocos pasajeros y que se adentre más en el parque que la mayor parte de los tours. Por desgracia, con todo el follón, me quedé sin ver tan bonito felino.

De camino a la salida del parque seguimos viendo elefantes, búfalos, ciervos y jabalíes. También encontré varios reptiles y muchas de las aves que había visto el día anterior.

Un tántalo indio pescando en una laguna

Un tántalo indio pescando en una laguna

Algunos datos

En resumen, basado en lo que leí y mi experiencia:

  • Precio: la entrada cuesta 3700 rupias por persona (20 euros o 23 dólares) y el precio para el jeep para 6 personas es de 40 dólares por medio día y de 75 por un día completo.
  • Mejor momento para la visita: A primera hora de la mañana es cuando más animales podréis ver, aunque eso también atrae a más turistas y vehículos.
  • Tiempo de visita: con una mañana o una tarde es suficiente para una buena impresión, pero para poder alejaros de las masas de turistas, mejor la excursión de día entero.
  • Cómo llegar: Si contratáis el tour desde Tissa, ya os llevarán ellos.
  • Qué llevar: agua, algo de picar, protector solar y repelente de mosquitos. No encontraréis ninguna tienda dentro del parque
  • Qué animales veréis seguro: muchas aves (martines pescador, águilas, garzas, tántalos indios, espátulas y pavos reales); elefantes y búfalos; macacos y langures.
  • Otros animales que se ven en ocasiones: ciervos, tortugas marinas, varanos y serpientes. Y, si tenéis mucha suerte, también podréis ver loris y leopardos (recordad que tiene la mayor densidad de estos felinos del mundo).
Ejemplar macho del gallo de Ceilán, uno de los más bonitos que he visto

Ejemplar macho del gallo de Ceilán, uno de los más bonitos que he visto

Comparativa Bundala-Yala

Si estáis dudando entre si visitar Bundala y Yala, aquí os resumo mi opinión:

En caso de contar con poco tiempo, yo optaría sin dudarlo por Bundala, ya que la densidad de fauna es mayor y se puede visitar fácilmente en una mañana o una tarde. Si contáis con más tiempo y no os importa un coste mayor, podéis optar por Yala, entrado a las zonas más alejadas de la entrada principal.

En Bundala encontraréis una gran variedad de aves, mientras que en Yala hay más posibilidades de avistar mamíferos como elefantes y leopardos.

Para mí, la gran ventaja de Bundala frente a Yala es la tranquilidad y la práctica ausencia de turistas. Cuando en Yala todos los jeep empiezan a levantar polvo por la carretera, puede ser muy molesto.

Eso sí, si podéis, ¡id a los dos!

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